Adobe InDesign es la aplicación número uno a nivel mundial para diseño editorial, dirigida principalmente a diseñadores gráficos y maquetadores profesionales.

Con ella se pueden realizar múltiples tipos de trabajos de maquetación, desde proyectos sencillos como puede ser un flyer o un calendario, hasta creaciones más complejas tales como revistas, libros convencionales y electrónicos, catálogos o periódicos.

7 usos de Adobe InDesign

  • Maquetar documentos para impresión
  • Realizar documentos pdf interactivos
  • Desarrollo de identidad visual corporativa completa
  • Elaborar animaciones en formato flash
  • Preparar el prototipo para experiencia de usuario de una web
  • Crear libros electrónicos en formato ePUB (Electronic Publication)
  • Hacer publicaciones para tablets y smartphones

 

Si estás planteándote empezar a manejar este programa, o ya lo usas como herramienta de tu trabajo te damos unos consejos para hacerte más ameno tu labor diaria como diseñador.

Trucos De Adobe Indesign

¡Ojo! Muchos de los aspectos analizados sólo son necesarios si experimentamos problemas de rendimiento con el programa. 

La regla de oro: “Guardar como…”

Empezamos por la estrella solucionadora de conflictos. Cuando un documento va muy lento, o si ocupa mucho espacio en nuestro disco duro (30 Mb es una barbaridad, por ejemplo) guardarlo con otro nombre o reemplazar el documento activo suele ser suficiente. Sencillo y rápido. Puedes pasar de un archivo de 50 Mb a uno con 4 Mb con exactamente la misma cantidad de información textual, imágenes, etc.

Si este método no te funcionara, siempre puedes guardarlo como un “.idml” (el formato de retrocompatibilidad de InDesign). Tras abrirlo, podrás guardarlo en la versión actual de tu software, pero la diferencia en megas con respecto al original será más que evidente. También lo podrás hacer desde “Guardar como”, pero en la lista desplegable del cuadro de diálogo deberás escoger “idml”.

 

“Previsualizar preimpresión” y “Ajustes de prueba”

Ambas opciones están dentro del menú “Ver”. Nos permiten predecir cómo quedará nuestro proyecto impreso de forma más exacta. No obstante, si nuestro equipo está para pocas cosas, es más operativo desactivarlas y realizar comprobaciones puntuales, pero no mantenerlas todo el tiempo en primer plano.

 

Los vectores, en Illustrator

Si eres de los que copias ilustraciones o gráficos vectoriales de Illustrator, y los pegas directamente en InDesign, es hora de cambiar de estrategia. La información vectorial es el talón de Aquiles de InDesign. Gran cantidad de objetos vectoriales lo ralentizan muchísimo. La forma profesional y operativa de introducir información vectorial en InDesign es importándola como un archivo de Illustrator, “.eps”, “.pdf”, etc. Para ello nos vamos a “Archivo > Colocar” y seleccionamos el documento que hayamos exportado previamente desde Illustrator.

A ver, tampoco hay que ser muy exagerados. Podemos añadir cosillas como iconos, objetos vectoriales nativos del propio InDesign, etc. pero nunca gráficas con “trillones” de nodos.

 

Comprobación preliminar (Live preflight)

Para nosotros siempre ha sido de las más útiles y desconocidas opciones de InDesign. La paleta de “Comprobación preliminar” siempre está activa en segundo plano, analizando el documento en busca de “errores” que puedan dar problemas de cara a arte finalizar nuestro proyecto. Lo cierto es que podemos activarla cuando queramos, que haga su tarea, y luego volver a desactivarla para no recargar nuestra RAM.

Para ello nos vamos a “Ventana > Salida > Comprobación preliminar” y desactivamos la casilla de verificación “Activado”, que además es la opción por defecto.

 

Longitud del documento

Si estás trabajando con un documento de, pongamos, 700 páginas, que además contenga imágenes, textos, etc. (es decir, que no sea sólo cuerpo de texto), InDesign irá muuuy lento, sencillamente, no está preparado para ese volumen de información.

Es por ello por lo que el software nos ofrece la posibilidad de trabajar con un tipo especial de documentos llamado “libro”, que podemos crear desde el menú “Archivo > Nuevo”. Sin entrar en detalle, un documento de libro nos permite trabajar con varios documentos como si fuera uno solo. De esta forma, sólo tenemos abierto el que nos hace falta, sin darle más trabajo a la memoria RAM de nuestro equipo.

Trabajar con libros nos permitirá reducir el tamaño de los documentos empleados y trabajar por separado en las distintas secciones de nuestro proyecto.

 

Herramienta mano

La herramienta mano, imprescindible para diseñar con solvencia en cualquier programa, contiene algún secretillo de configuración que puede afectar a equipos más antiguos. En la parte inferior de “Preferencias > Interfaz” deberemos acercar la barra deslizante superior a la mitad o incluso a la izquierda del todo, el “dibujo en pantalla interactiva” lo configuramos en “con retraso” y activamos la opción “simular gráficos vectoriales al arrastrar”, tal y como muestra la siguiente captura.

 

Ortografía dinámica

Revisar la ortografía de forma dinámica, ya sabes, cuando las palabras se subrayan en rojo, verde, etc. exige que InDesign esté constantemente revisando el documento. A estas alturas del partido en las que el móvil más moderno tiene megahercios de velocidad, no debería ser un problema, pero, aun así, por probar no pasa nada, así que vete a “Edición > Ortografía y gramática” y desactiva la opción “Comprobar ortografía mientras se escribe”.

 

Plugins de auto-activación de fuentes

La mayor parte de los gestores de fuentes recientes cuentan con plugins que permiten que las fuentes empleadas en un documento, se activen al abrirlo y se desactiven al cerrarlo.

Esto es muy interesante de cara a ahorrar RAM, pero a veces el remedio es peor que la enfermedad, y si bien nos permite tener activo el mínimo de fuentes posible en el sistema, a veces, genera problemas de compatibilidad que ralentizan o, incluso, bloquean el software. Como eso va a depender de qué gestor tengas, la versión del mismo y, además, la versión concreta de InDesign, no podemos dar recetas infalibles, pero sí recomendaros que eches un vistazo y pruebes a desactivarlos y descartar estos plugins como motivos.

 

Rendimiento de visualización

Cuando importamos (“colocamos”) una imagen en InDesign, éste realiza una miniatura de esta imagen. Dicha miniatura puede tener menor o mayor calidad (y, en consecuencia, mayor tamaño). Asimismo, aunque de vez en cuando está genial activar el “Rendimiento de alta calidad” para ver nuestro proyecto con mayor calidad, tener esta opción activa en segundo plano todo el tiempo, es sólo apto para equipazos. Una buena configuración en las preferencias nos puede hacer ahorrar muchos recursos.

 

Sombras paralelas y otras transparencias

Cuando aplicamos efectos como sombras paralelas o similares, o variamos opacidades, modos de fusión, etc. el software redibuja constantemente el contenido que está debajo de dichos efectos, causando una ralentización en equipos más humildes.

Un truco para evitarlo es emplear estilos de objeto para aplicar estos efectos. De esta forma, podremos desactivar la visualización de los mismos sin que se desconfiguren (InDesign recuerda los parámetros que hayamos configurado), y activarlos sólo para comprobaciones de última hora y arte finalizar.

 

Tamaño de previsualización de fuentes

Esta opción, que te permite previsualizar las fuentes tipográficas activas en tu sistema desde la lista desplegable de fuentes, consume también bastantes recursos. Si eres de los que va a “tipo fijo” y no necesitas esta característica, o lo haces a través de Suitcase o similares, desactiva esto de las preferencias (dentro de “Preferencias > Texto”).

 

Restaurar las preferencias de InDesign.

Si ya hemos agotado otras vías, y la ralentización persiste, restaurar las preferencias del programa se convierte en el último recurso. Si esto ya no te funciona, tendrás que realizar la temida reinstalación del software, que si es legal no te dará problemas, pero que si es pirata, te dará más de un quebradero de cabeza.

Lo malo de restaurar esas preferencias, es que perderás cierta cantidad de información que hayas personalizado (atajos, espacios de trabajo, etc.), sobre todo si no la tienes almacenada en tu cuenta de Adobe. Por ello, es recomendable realizar una copia de seguridad de estos parámetros y así recuperarlos tras la actualización.

Si aun así es tu última esperanza antes de arrojar tu computadora por la ventana, mantén pulsadas las teclas CMD+SHIFT+ALT+CTRL (Mac) o CTRL+ALT+SHIFT (Windows) mientras inicias InDesign. Te aparecerá un mensaje al respecto.

 

Y por último… ¿Cuánta RAM tienes?

Puede ser que a estas alturas hayas probado todos los trucos, pero sigas igual de desesperado. En este momento, habría que valorar que tu equipo cuente con los requisitos ideales para darle fluidez a tu InDesign.

Hoy en día, con todos los recursos que consumen sistema operativo, fuentes tipográficas, etc., recomendamos trabajar con mínimo 8 GB de memoria RAM y con una tarjeta gráfica de 1 GB en adelante. Además, procura tener al menos 25 GB libres de memoria física. Si tu equipo no cumple con estos requisitos, actualízalo lo más que se pueda o compra uno con mejores características.Aquí te recomendamos algunos: Las 5 mejores laptops para diseño gráfico

 

Atajos de teclado

  • Para crear un nuevo documento, pulsa las teclas Cmd + Alt + N (este atajo también funciona en Photoshop e Illustrator).
  • Para guardar todos los documentos que tienes abiertos en el InDesign en sus localizaciones existentes y con el mismo nombre, pulsa Cmd + Alt + Fn + S.
  • Haz doble click con la herramienta de Selección sobre el texto para utilizar la herramienta de Texto y pulsa sobre la tecla Esc para volver a la herramienta de Selección.
  • Si no te funciona el autocorrector de texto cuando estás trabajando, puedes activarlo (en als ediciones CS4 y CS5 al menos) en el menú Editar > Ortografía. Si no se activa inmediatamente el autocorrector, prueba a desmarcar y volver a marcar la casilla correspondiente en InDesign > Preferencias > Autocorrección (Windows: Edición > Preferencias > Autocorrección).
  • Si quieres aumentar o reducir el tamaño de la tipografía para llenar un área en concreto, selecciónala y pulsa Opt + Tecla de flecha superior para aumentar el tamaño y Opt + Tecla de flecha inferior para disminuirlo. Si no te funciona, comprueba que tienes el texto seleccionado (no la caja: el texto que está dentro) y prueba a hacer click previamente con el cursor sobre el cuadro de diálogo que indica el tamaño de la fuente.
  • Para manipular el interletrado, selecciona el texto y pulsa Opt + Tecla de la flecha derecha del teclado (para espaciar) y Opt + Tecla de flecha izquierda (para juntar). Windows: Alt + flechas izquierda/derecha.
  • Si necesitas mantener dos palabras juntas en la misma línea, pulsa Cmd + Opt + X (Windows: Ctrl + Alt + x) en lugar de la barra espaciadora para separar las palabras.
  • Para insertar un salto de columna en la posición en la que está el cursor, pulsa la tecla Intro del teclado numérico. Si no tienes un teclado numérico, dirígete al menú Texto > Insertar carácter de salto > Salto de columna.

Infografía trucos y comandos para InDesign


 

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